Empleamos nuestro tiempo en función de una serie de hábitos.

Foto. G. Garcin
Algunas técnicas para gestionarlo:
1) Diseñar un horario personal y tener a la vista un calendario
2) Dividir las tareas complejas en fases o sub fases, con objetivos accesibles y asignar una fecha límite para conseguirlos
3) Priorizar actividades.
4) Evaluar el progreso en las sub-tareas. Si es necesario solucionar un problema imprevisto, hacerlo rápidamente. Si es necesario, reconsiderar las fechas límites.-
5) Identificar las horas de mayor energía. Planificar las actividades que exigen mayor esfuerzo en ese espacio y reservar las horas de menor energía para actividades más relajadas.
6) Planificar el tiempo hora por hora. Eso incluye tiempo para comer, dormir, vida social y MUY IMPORTANTE ejercicio físico y/o relajación. Es importante que ese horario sea REALISTA.-
7) Sostener expectativas razonables sobre uno mismo. Expectativas perfeccionistas o sumamente estrictas pueden hacer que te rebeles o pueden sabotear tu progreso.
8.- Probar el horario que se ha diseñado
9) darse una recompensa por el trabajo hecho: permite disminuir la presión por el logro.
Obstáculos para organizar el tiempo:
1) Estar demasiado disponible: no contestes el telefono solo porque suena ni abras la puerta por la misma razón.
2) No distinguir lo urgente de lo importante
3) No ser asertivo: no saber decir NO
4)No tener claras las prioridades
5) No saber delegar
6) Distraerse y no controlar la ansiedad
7) Cultivar el hábito de la postergación : “ya lo haré mañana”.
8.- Miedo al fracaso
9) Perfeccionismo: solo sirve para inhibir la acción, evitar complicaciones, liberar ansiedad y finalmente encontrar excusas.
Trucos para ahorrar tiempo:
- Protegerse de la Ley de Parkinson: evitar extender el trabajo hasta que ocupe todo el tiempo disponible
- Combatir la somnolencia: incluír espacios de actividad física, regular la alimentación, eliminar el sedentarismo
- Utilizar recordatorios visibles sobre las tareas pendientes.-