
La asertividad es la capacidad de autoafirmar los propios derechos, sin dejarse manipular y sin manipular a los demás.
Veamos un ejemplo:
Pilar es soltera, tiene 39 años y vive con su madre y un hermano menor de 35 años. Consulta porque siempre está enojada y con problemas familiares. Trabaja como administrativa en una empresa multinacional . Estuvo a punto de casarse dos veces pero no lo hizo. No sale casi nunca, no tiene amigos y carece en absoluto de habilidades sociales.
Escuchándola activamente, se delimitaron dos problemas :
- falta de asertividad: nunca lleva a cabo deseos propios ni se niega a nada, ni en el trabajo ni en la casa, no sabe enfrentarse, muestra un exceso de autocontrol con tal de no manifestar malestar.
- Sentimientos de culpabilidad: que la llevan a justificar siempre a los otros.
Más en profundidad podríamos hablar de la relación pasivo/agresiva establecida con su madre y de dinamismos familiares. Pero desde el coaching nos centraremos en entrenar su capacidad de decir NO y reconocer sus deseos a cada momento.
Algunas técnicas que le serían de utilidad:
- Técnica del disco rayado: es la más conocida, consiste en repetir el propio punto de vista una y otra vez, con tranquilidad, sin discutir ni provocar tensión. Ej:-Necesito que me acompañes a hacer la compra. (DR) Lo siento pero tengo que terminar un trabajo. – Pero es que nunca me acompañas cuando te necesito.(DR) Cuando puedo acompañarte te acompaño…cuando tengo que terminar un trabajo no puedo.- Pero es que siempre buscas excusas para no acompañarme.-(DR)Esta vez tengo que terminar un trabajo., etc…
Como se ve, con esta técnica no se ataca al otro pero se repite el mismo razonamiento hasta que la otra persona se convence de que no habrá cambios.
2. Banco de niebla: Consiste en dar la razón a la persona en lo que se considera que pueden ser sus críticas, pero negándose a entrar en mayores discusiones. Se da la idea de ceder pero no se cambia de postura. Ej.: Nunca me acompañas cuando te necesito, siempre estas haciendo otras cosas. (DR):- Sí es verdad siempre estoy ocupado/a.
Pues estoy harto de que nunca pueda contar contigo. (DR) Ya, es verdad, nunca estoy disponible.etc…
En esta técnica importa controlar el tono de voz porque si se dice en forma dura o mostrando desprecio puedo originar una discusión agresiva y no es la idea. El tono debe ser tranquilo y reflexivo.
3. Técnica para procesar el cambio: Consiste en desplazar el foco de la discusión hacia el análisis de lo que sucede. Ej: Nunca me acompañas cuando te necesito.- Pues, no sé por qué lo dices. Te acompaño siempre que puedo.-
Pero que cara tienes! siempre tienes cosas más importantes que yo. (Procesamiento del cambio):- Nos estamos desviando del tema y ahora no es momento, yo tengo que terminar el trabajo para mañana, pero a lo mejor resulta que tenemos que ver cuales son tus urgencias y cuales las mías para poder acompañarnos más. No necesitamos discutir ni hacernos reproches.
Lo más complicado en esta técnica es mantenernos fríos y no meternos en temas que no nos llevaran a nada, no dejarnos provocar. Reflejar lo que pasa objetivamente es más útil que armar esgrimas verbales.
Hay que recordar que siempre hay un espacio que se CONNOTA detrás de lo que se DENOTA. Entender que quiere decir el otro y qué me está pidiendo detrás de su urgencia permite evitar discusiones por un lado y ser asertivo por el otro:” ENTIENDO LO QUE DICES Y POR QUE LO DICES PERO AHORA MI DESEO O SITUACION ES…….”.
En definitiva: la asertividad es una forma de aumentar las propias habilidades sociales, si la unimos a la autoestima lograremos respetarnos y hacernos respetar sin confrontar o sentirnos avasallados.-
Bibliografía:
Fensterheim, H & Baer, J : “No digas sí cuando quieres decir no”. Ed Grijalbo
Gaugelin, F: Saber comunciarse. Ed. Mensajero.