La autoimágen es la forma en que nos percibimos: cómo nos vemos y cómo nos sentimos cuando nos vemos.
Las personas con una autoimágen positiva son más seguras de sí mismas , tienen relaciones sociales más satisfactorias e incluso son más productivas. Ahora bien una autoimágen que satisfaga depende de diversos factores no siempre asociados con lo “que” veo; muchas veces pesa más el “cómo” lo veo, es decir la comparación con ese modelo interno que me guía y que muchas veces está varios grados desfasado de la realidad.
No estar contento con algún aspecto de nuestra apariencia origina muchas veces bolas de nieve inexistentes, que se corregirían simplemente con un cambio de estilo y una exploración en nuestra imágen interna.
Respecto al abuso de la cirugía estética como forma de corregir esa autoimágen se ha escrito mucho. Actualmente se habla del incremento de intervenciones de todo tipo y de una industria del “joven for ever” que parece querer transformar el espejo en un photoshop mutante.
No hay dudas de que en algunos casos las cirugías reparadoras (no estéticas) son la diferencia entre el día y la noche para pacientes que han sufrido quemaduras, accidentes o amputaciones pero en otros están altamente desaconsejadas.
¿Quién no debería realizarse una cirugía estética?
- Personas en crisis: pérdida de empleo, divorcios, muerte del conyuge
- Personas con expectativas fantaseadas: aquellas que concurren al cirujano con la foto de alguién por ej.
- Personas crónicamente insatisfechas que buscan a un cirujano y luego a otro para encontrar una respuesta que ellos no pueden darle. Buscan curarse de problemas que en principio no son físicos
- Personas obsesionadas con defectos mínimos: perfeccionistas y amantes de “imágenes ideales”
- Personas que se encuentran afectadas por algún trastorno psicológico o medicadas : paronoides, obsesivos o fóbicos
Como norma es bueno plantearse objetivos claros y trabajar con un coach sobre la imágen personal para separar lo real de lo fantaseado, lo consciente de lo inconsciente, lo posible de lo imposible, lo útil de lo inútil y dejar las cirugías estéticas para situaciones muy puntuales :
¿Cúales son tus expectativas en cuanto a resultados?
El candidato ideal para cirugía plástica es aquel que posee una autoimágen positiva, está satisfecho con su estilo y sus hábitos de cuidado personal y solo quiere mejorar algún aspecto ligado por ejemplo a su actividad o que ha sufrido algún impacto en su imágen por accidente o enfermedad y necesita la reconstrucción como forma de “recuperar su vida”. ¿Es este tu caso?
Finalmente, la cirugía estética es un complemento de otros cambios en la autoestima.
…..Si consideras que lo que buscas con la cirugía es promover cambios en otra persona que no eres tú, seguramente te decepcionarás…..




